
La semana pasada tuvimos la suerte de asistir a la octava edición del Pamplona Software Crafters (SCPNA), uno de esos eventos que dejan huella y que nos recuerdan por qué nos dedicamos a esto del desarrollo de software.
Nuestro compañero Fran estuvo representándonos en esta edición, celebrada en el impresionante entorno del Hotel Castillo de Gorraiz, a pocos minutos del centro de Pamplona. Un lugar que, además de belleza, aportó la tranquilidad ideal para conectar con otras personas del sector y reflexionar sobre cómo trabajamos.
Un formato diferente, centrado en las personas
La SCPNA no es una conferencia tradicional. No hay keynotes cerradas, ni agendas inamovibles. Su propuesta gira en torno al formato Open Space, donde los propios asistentes proponen los temas y deciden colectivamente cuáles se tratarán.
Esto hace que cada conversación tenga un valor auténtico. Se crean espacios seguros donde compartir dudas, experiencias, retos reales y aprendizajes. Y lo mejor: todas las voces cuentan, independientemente del rol, la tecnología o los años de experiencia.
Durante los dos días que duró el evento, se habló de buenas prácticas, metodologías ágiles, principios de diseño, liderazgo técnico, TDD, pairing… y mucho más. También hubo espacio para sesiones prácticas, debates intensos y, por supuesto, buenos momentos para el networking.
Más que escribir código: pensar en cómo lo escribimos
Una de las ideas que más nos gustó del evento fue el foco en las formas de trabajar, más que en las herramientas o tecnologías. No se trataba de aprender una nueva librería o framework, sino de compartir cómo podemos ser mejores desarrolladores y desarrolladoras.
Cuáles son los valores que ponemos en nuestro trabajo.
Qué hábitos queremos fortalecer.
Cómo fomentamos la calidad, la colaboración y el aprendizaje continuo.
Este tipo de espacios nos recuerdan que programar es mucho más que resolver tareas: es un oficio que se puede cuidar, practicar y refinar con el tiempo, como cualquier otro arte.
Nos llevamos…
Volvimos de Pamplona con muchas ideas, inspiración y, sobre todo, ganas de seguir mejorando. Eventos como este refuerzan nuestra motivación y nos conectan con una comunidad técnica que apuesta por la mejora constante y el aprendizaje compartido.
👏 Gracias a 540 por una organización impecable, cuidada hasta el último detalle.
¡Ya estamos deseando volver el próximo año!


















